Conclusión
Es importante conocer la estructura y
funcionamiento de la neurona como base del estudio de la conducta humana
porque:
1. El sistema nervioso y la conducta
humana dependen de la comunicación que se establece entre las neuronas.
La neurona es el componente fundamental del sistema nervioso que conduce
impulsos nerviosos y transmite información a otras neuronas. (Redolar, 2014, p.
142)
La neurona es la unidad básica de la
conducta (o del comportamiento). (La neurona, s.f.)
2. Conocer la anatomía externa e interna
de la neurona nos ayuda a comprender su funcionamiento y el impacto en nuestro
organismo
El soma o cuerpo celular es el centro metabólico en el que se fabrican
las moléculas y se realizan las actividades fundamentales para mantener la vida
y las funciones de la célula nerviosa. Contiene el núcleo de la célula; en él están
el nucleolo y los cromosomas. El nucleolo es la fábrica de ribosomas y los
cromosomas son cadenas de ácido desoxirribonucleico (ADN) que contienen la
información genética del organismo.
El axón es una única prolongación larga que sale del soma. El diámetro
de los axones varía entre 0,2 y 25 μm. y su longitud variable oscila entre 1 mm
a 1 m. Su principal función es la de conducir información codificada en forma
de potenciales de acción, permitiendo, de esta manera, que la información pueda
viajar desde el soma hasta el botón terminal. Estos botones tienen la función
de secretar determinadas sustancias, denominadas neurotransmisores. Los axones con
mielina (sustancia que no conduce corriente eléctrica) le dan el color blanco a
la materia blanca del cerebro y los axones sin mielina le dan el color gris a
la materia gris del cerebro. El axón contiene los nódulos de Ranver que son las
zonas del axón que no están rodeadas de mielina y son las únicas zonas que no
están aisladas y en las que el axón se encuentra expuesto al medio
extracelular, también son puntos de unión entre los segmentos de mielina.
Las dendrinas de la neurona son las
receptoras de la información de otras neuronas, contiene las espinas dendríticas
y diferentes factores vinculados al desarrollo del cerebro podrían determinar
en gran medida el número de espinas de una neurona. La membrana dendrítica
presenta abundantes proteinas especializadas que reciben el nombre de
receptores, sensibles a las substancias liberadas por las neuronas para
comunicarse (neurotransmisores). (Rodolar, 2014, pp. 143-144)
La membrana celular es semipermeable
y recubre a la neurona. (Íbid, p. 147)
Estructura interna de la neurona correspondiente al soma de la neurona y
a los botones terminales, está constituida por:
Retículo endoplásmico que es un sistema de membranas plegadas en el soma
neuronal, en donde las porciones rugosas (las que contienen ribosomas)
intervienen en la síntesis de proteínas y las porciones lisas (las que no
contienen ribosomas) participan en las síntesis de grasas. También contiene Citoplasma,
el aparato de Golgli (que solo se encuentra en el soma), el núcleo que es
una estructura esférica localizada en el soma neuronal que contiene ADN, las Mitocondrias
que son centros de liberación de energía aeróbica que consume oxígeno, los Microtúbulos
que son filamentos encargados de
transportar rápidamente el material por toda la neurona, vesículas
sinápticas que son paquetes membranosos esféricos que almacenan moléculas
de neurotransmisores, listas para ser liberadas, y se localizan cerca de las
sinapsis, neurotransmisores que son moléculas que liberan las neuronas
activas e influyen en la actividad de otras células y la membrana celular que es
la que recubre la neurona y está constituida por una doble capa de lípidos con
proteinas (Piniel y Ramos, 2007, p. 62, Redolar, 2015, p. 144; La neurona, s.f.).
Algunas proteínas de membrana se llaman proteínas de
canal, a través de las cuales pueden pasar determinadas moléculas, y otras que
se llaman proteínas de señal que transmiten una señal al interior de la neurona
cuando moléculas específicas se unen a ellas en la superficie externa de la
membrana (Pinel y Ramos, 2007, p. 62).
3. La comunicación entre las neuronas que
es su función neural no se comprende sin el concepto de la potencial de
membrana que es la diferencia de carga eléctrica que hay entre el interior y el
exterior de una célula. (La neurona, s.f.)
El potencial de membrana contempla una diferencia de carga eléctrica que
se genera entre la parte de adentro y fuera de la neurona, ya que existen una
serie de iones (moléculas) que tienen diferentes cargas —positivas o
negativas—, y que se encuentran en diversas cantidades en el interior y
exterior de la célula.
De acuerdo con Redolar (2015, p. 161) esta diferencia de iones se debe a
que la membrana celular es semipermeable y, por lo tanto, no deja pasar a todas
estas moléculas con la misma facilidad.
La neurona es una unidad de procesamiento
y transmisión de información del sistema nervioso que emite señales
electroquímicas, por lo que es necesario abordar forzosamente la sinapsis.
Para empezar a hablar de la sinapsis,
debemos saber que cuando las neuronas disparan señales liberan sustancias
químicas que se llaman neurotransmisores (NT) de sus botones terminales (Pinel
y Ramos, 2007, p. 88). Los NT se difunden a lo largo de la hendidura sináptica
o espacio sináptico para interactuar con moléculas receptoras especializadas de
las membranas receptoras de la siguiente neurona del circuito. Al unirse los neurotransmisores a los receptores
postsinápticos se puede disminuir o incrementar el potencial de membrana.
A las despolarizaciones postsinápticas se les denomina potenciales
excitadores postsinápticos (PEP), debido a que incrementan la probabilidad de
que la neurona descargue. Por otra parte, a las hiperpolarizaciones
postsinápticas se llaman potenciales inhibidores postsinápticos (PIP), porque
reducen la probabilidad de que la neurona dispare (Pinel y Ramos, 2007, p. 88).
4. Según Redolar (2015, p. 185; Pinel y Ramos, 2007, p. 95), algunos
datos interesantes de la sinapsis son los siguientes:
La sinapsis es una zona especializada en la que se transmite la
información entre dos neuronas o entre una neurona y una célula efectora.
Las sinapsis sólo dejan pasar la información en un solo sentido.
En cualquier sinapsis hay una neurona presináptica que envía la
información y una neurona postsináptica que recibe la información.
El espacio entre ambas neuronas se llama espacio sináptico.
Cada neurona establece en promedio unas 1000 conexiones sinápticas y recibe
más o menos unas 10,000.
El encéfalo humano consta de más o menos 1011 neuronas, por lo que se calcula
que se tienen alrededor de 10 a la cuarta potencia de conexiones sinápticas. Es
decir, que hay más sinapsis en el encéfalo que estrellas en la Vía Láctea.
La divergencia es cuando la información de un solo botón terminal se
transmite a una gran cantidad de dendritas postsinápticas. De tal forma que la información
de un solo axón se amplifica a muchas neuronas postsinápticas.
La convergencia es cuando varios botones terminales realizan una
sinapsis sobre una misma neurona. Esto permite que las neuronas que se encargan
de, por ejemplo, contraer la musculatura, reciban la suma de la información de
una gran cantidad de neuronas.
5.
Para finalizar y entender el impacto de las neuronas sobre el
comportamiento es necesario estudiar las principales sustancias químicas
transmisoras en este proceso de comunicación neuronal llamadas
neurotransmisores (NT) que son entre otras: aminoácidos,
monoaminas, gases solubles, acetilcolina y neuropéptidos.
Referencias
La neurona como la
unidad básica del comportamiento. (s.f.) Apuntes del curso Fundamentos
biológicos de la conducta humana. Licenciatura en Psicología del IEU.
Pinel, J. P. y Ramos Platón, M. J. (2007). Biopsicología. Madrid:
Pearson Educación. pp. 83.104.
Redolar Ripoll, D. (2014). Fundamentos
de psicobiología (2a. ed.). Barcelona, Spain: Editorial UOC. https://elibro.net/es/ereader/ieu/57783? pp. 141-241.
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